sábado 19 de noviembre de 2011
baby strange
Hace unas semanas en un boliche me pasó algo rarísimo. Yo estaba en pedo. Había una loca que venía con las amigas hacía donde estaba yo con unos amigos (“loca” de ser una mina, de tener concha, no de ser demente, aclaro). Detrás nuestro estaba la escalera, así que estarían por subir. La miro. Supongo que me debe haber parecido linda, ya no recuerdo la cara. Ella está a metro y medio, me mira y sonríe. Se acerca, me sonríe de nuevo. Cuando estamos al lado me dice “hooola”, como si nos conociéramos de hace más de dos metros. Yo abro los brazos y nos abrazamos como si fueramos dos amigos que no se ven hace mucho. No tenía mucho sentido eso, pero ambos parecemos entender por qué está pasando lo que está pasando, la gente en pedo se entiende entre sí, la lógica es lo que caga las relaciones humanas. Le pregunto, “la facu, ¿todo bien?”, suponiendo que va a la facu, suponiendo que todo bien. Me dice, “sí, todo bien, ¿vos?”, suponiendo que yo. “Yo también, todo bien”. Silencio por dos segundos. No tenía las energías como para seguir con la ficción que había surgido espontáneamente:“Te digo la verdad, no tengo ni idea de quién sos”, dije. Ella me sonríe mientras mueve la cabeza de un lado al otro un par de veces, como diciendo “la cagaste”, y se va. La cagué.
Etiquetas:
you always do
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
1 Se ponen la gorra:
oooouuuu
Y no, te estaba invitando a jugar, y vos le tiraste un hachazo de realidad. La próxima, avíspese.
Un abrazo
=)
Publicar un comentario en la entrada